¿Ya practicas el showrooming?

Si vas a las tiendas “solo a mirar”, a comparar precios y a ver si te sienta bien o no un producto, pero al final decides comprarlo en línea, estas incurriendo en una nueva tendencia de compra: el showrooming.

La época en la que se podías pasar horas en un centro comercial hasta perder la noción del tiempo ha quedado en el pasado. Hoy, la vida nos requiere atentos, focalizados y ocupados en actividades productivas que limitan los horarios para ir de compras, por lo que el tiempo para las filas y trayectos se está viendo reducido.

Los expertos en retail lo saben y por ello buscan que el cliente experimente con todos sus sentidos momentos inolvidables simplemente al entrar a una tienda a observar, probar, sentir y disfrutar de lo más novedoso, lo más atractivo, lo que cubra sus necesidades y lo que anhela con todas sus fuerzas.

La compra puede darse después, a través de alguna aplicación, de un socio comercial en línea o de la tienda virtual de la marca; ya cuando el cliente se haya sorprendido, enamorado e identificado con la experiencia en la tienda física.

Eso es el showrooming, permitir que los consumidores sigan conectados a su dispositivo móvil para comprar, pero que busque la experiencia en piso de venta para disfrutar.

Es un comportamiento distinto y novedoso al que las empresas comerciales deben adaptarse y aprovechar, con el fin de recibir el menor impacto financiero en sus establecimientos. La pregunta es, ¿cómo enfrentar esta tendencia?

Por esa razón, en SP360 te daremos algunos puntos que necesitas tener en cuenta con respecto al showrooming:

– Las tiendas tradicionales deben convertirse en showrooms o salas de exhibición en donde el consumidor descubra las cualidades y beneficios del producto, compare, planee su compra y se convenza de comprar al instante.

– La empresa debe conocer a fondo su catálogo para saber qué productos son proclives a ser adquiridos en línea, y cuáles sólo pueden comprarse en piso. De este modo se podrán crear estrategias distintas de venta y exposición.

– Se debe apelar a las compras por impulso, esas que se crean a través de los sentidos y se vuelven necesidades.

En ese sentido se necesita aplicar psicología de color, muestreo, aromaterapia, elementos visuales atractivos y efectos subliminales gratificantes para desplazar el tipo de productos de mayor consumo en línea.

– Realizar una sinergia efectiva con la tienda virtual y las redes, es decir, genera promociones multicanal, entrega bonos, tarjetas de lealtad, vales de descuento y ofrece costos similares en ambas plataformas.

– Darle valor a la tienda física, que cuando el cliente acuda a ella, esta experiencia cobre significado para él: por el servicio, el trato humano y personalizado, las innovaciones, la experiencia dentro del probador, el ambiente de confort, las facilidades de pago, la música, los aromas, las texturas.

– Innova a través de la inteligencia artificial, la realidad virtual, pantallas digitales de búsqueda, citas programadas, códigos QR, el servicio personalizado con dispositivos programados con información de hábitos de compra del cliente frecuente.

Apunta a buscar nuevas tecnologías previendo que será lo que llamará al cliente del futuro.

– Visitar y estudiar todo aquello que genera una experiencia en las personas y que se podría replicar adaptándolo al retail, por lo que conocer museos, parques de diversiones, happenings, instalaciones artísticas, etc., puede ser una estrategia para renovar ideas y reconfigurar tu tienda.